Ahora que tan de actualidad está el tema del supuesto racismo en el fútbol español, me parece oportuno recordar al primer jugador negro que vistió la rojiblanca y que no es otro que Larbi Ben Barek.
Abd Al Qadir Larbi Ben Barek nació un 16 de junio de 1917, en Casablanca, cuando Marruecos todavía estaba bajo el protectorado francés. Empezó jugando en su barrio, pero pronto destacó y fichó por el Ideal Casablanca. El Olympique de Marsella se fijó en él y lo llevó a sus filas en 1938, pero con el comienzo de la Ii. Guerra Mundial, el jugador volvió a Marruecos. Acabada la contienda, regresó a Francia fichado por el Stada francés. Y por fin, tres años después, recaló en el Atlético de Madrid.
Debutó con el Atleti el 19 de septiembre de 1948 y pronto se convirtió en la gran atracción del fútbol español. Rápido, de regate fino, fuerte físicamente, contaba con un disparo duro y manejaba las dos piernas con igual soltura. En definitiva un jugador muy completo. Junto con el sueco Carlsson formó la llamada “delantera de seda” del Atlético de Madrid. Entre los dos eran la pesadilla de las defensas y sus diabluras provocaban el deleite entre los aficionados colchoneros.
Ben Barek no fue solo el primer jugador negro del Atleti, sino de todo el fútbol español. Tras 6 años en el Atleti y dos títulos de Liga, volvió a Francia. Se retiró con 37 años y cuando Marruecos se independizó, fue nombrado seleccionador nacional. En el Atleti dejó muy buen recuerdo. Sin duda ha sido el mejor jugador marroquí de la historia, admirado incluso, por el mismísimo Pelé. Ahí es nada…

Deja un comentario