Ayer se conoció la noticia de que ha sido archivada la denuncia por la pancarta que se exhibió en los aledaños del Bernabéu antes del derbi, que rezaba “Ana Frank es del Atleti”. O sea que lo de Vinicius es un terrible delito de odio y racismo que ha hecho, y hará, correr ríos de tinta y con esto no pasa nada.
Yo es que flipo, porque además hay un precedente muy parecido que tuvo lugar en Italia y que allí levantó mucha polvareda. En 2017, los hinchas de la Lazio ( curiosamente, hermanados con los Ultra Sur, oh casualidad…) utilizaron una imagen de Ana Frank para meterse con sus rivales de la Roma. El hecho fue condenado en toda Italia y la Lazio fue sancionada… pues nadaaa, aquí no pasa nadaaaa, que salaoooos los ultras del vecino, eso no es un delito de odio, son cosillas de críos… utilizar la imagen de una niña judía asesinada cruelmente por los nazis para atacar a la afición rival, en este caso la del Atleti, no tiene ninguna importancia. Eso sí, hay que buscar hasta debajo de las piedras y castigar ejemplarmente a todo aquel que ose decir o hacer algo en contra de los que lucen el escudo del despertador en la inmaculada y blanca camiseta…
Estoy harta de que suceda siempre lo mismo cuando esta por medio el Real Madrid. Da igual que se trate de la justicia deportiva o de la ordinaria, siempre se van de rositas, sobre todo si el ofendido es el Atlético de Madrid. Otra vez la vara de medir que no es la misma, ni de lejos , para todos. La justicia ejemplarizante solo rige para algunos, siempre los mismos. Cada día siento más asco.

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